Archive for October, 2009
Presentando a Loriga en la FIL de SCL
by Alberto on Oct.30, 2009, under Libros, escritores, trivia
Ray Loriga en Chile o, al menos, en Santiago. Ray es un escritor clave para muchos y para mi. Lo leí en el momento preciso. Ray ha ido creciendo en edad y en temas y en prosa y ademas tiene el buen gusto de hacer cine :)
Tengo el honor de conversar con él el público en la Feria del Libro de Santiago, en la Estación Mapocho, el día sábado a las 1900. Luego Ray firmará sus libros-de-culto.
El domingo 1 de nov, día de todos los muertos, estaremos en vivo en la Librería Ulises del Parque Arauco firmando a las 19 horas tb.

Eso.

los emigrados–primera crítica a Missing
by Alberto on Oct.26, 2009, under Libros, artículos, escritores, mis libros
Missing ya en la calle y hablando de Carlos Fuguet por todas partes: radios, tv, prensa. Hora de callar ya. Pero el sábado apareció la primera crítica. Quedé sorprendido. Muy sorprendido. Bien.
Crítica de libros:
Los emigrados
En Missing, Alberto Fuguet demuestra cómo un escritor obsesivo y pertinaz consigue la madurez narrativa a través de un testimonio personal osado y sumamente atractivo. El volumen se basa en la búsqueda del propio autor de su tío Carlos Fuguet, desaparecido en 1986 en EEUU.
POR JUAN MANUEL VIAL – 24/10/2009
Missing es la novela más meritoria, corajuda e intensa que hasta el momento ha publicado Alberto Fuguet. Esto se debe a que la historia narrada proviene de una obsesión antigua y dolorosa del autor, como lo fue la súbita desaparición de su tío Carlos en Estados Unidos el año 1986. La prosa de Fuguet alcanza aquí sus mejores trazos de dinamismo y efectividad: si bien el lenguaje que lo caracteriza nunca fue un mecanismo lento o trabado, a riesgo de parecer liviano, ahora resulta evidente que el narrador puso en práctica un vistoso manejo de los énfasis y, aún mejor, se dejó llevar por un saludable arrojo al experimentar con fórmulas narrativas riesgosas.
Missing se puede definir desde varios ángulos, muchos de los cuales, en apariencia, parecen ser contradictorios o paradójicos: ajuste de cuentas personalísimo (Fuguet no titubea a la hora de revelar y juzgar la intimidad de su círculo familiar) versus exaltación sentimental de los vínculos sanguíneos; crónica periodística de un hecho dramático versus relato emotivo y parcial de una situación desafortunada que, no obstante, desemboca en un final feliz; protagonismo en primera persona del narrador principal (Fuguet) versus el protagonismo no forzado, y también en primera persona, del narrador secundario (el tío Carlos); intención aparente de referirse al otro versus la autorreferencia limpia y transparente, sin imposturas ni falsos resquemores.
A mediados de los años 60, la familia paterna de Alberto Fuguet emigró a EEUU en búsqueda del sueño americano, puesto que en Chile la situación económica se le hacía insoportable. El grupo, en ese entonces, consistía en los abuelos del autor y en los tres hijos del matrimonio. Carlos, el hermano del medio, llegó al país del norte sin saber inglés y muy pronto fue reclutado por el Ejército estadounidense. Tuvo, eso sí, mejor suerte que Javier, el menor de los Fuguet, quien fue enviado a Vietnam: Carlos sirvió a su nueva patria desde un fuerte militar ubicado en Texas. Durante las dos décadas que siguieron, Carlos vivió una existencia disipada y bohemia: se casó un par de veces, se dejó crecer el pelo, aprendió a tocar los bongós y se vistió como un cafiche de la serie televisiva Starsky y Hutch (el relato en primera persona de esa época, desarrollado en la novela como un largo poema en verso libre, o tal vez como una eterna canción testimonial, es uno de los arrojos estilísticos más acertados de Missing).
FNM en SCL: El regreso del hijo pródigo
by Alberto on Oct.24, 2009, under Apuntes, Ke Pasa, trivia
me pidieron de la Que Pasa, mi nueva casa periodística, un posteo acerca the second coming (en rigor, cuarta) de Mike Patton a Chile. Postee esto.
La teoría Patton
Por: Alberto Fuguet
Existe una tesis. La transición no empezó con Aylwin: fue con Faith No More.
El sábado pasado me encontré en un pequeño y transpirado local de Ñuñoa para asistir a una vigilia en espera del ansiado e inesperado regreso a Chile del grupo-de-rock-de-culto Faith No More. La razón es básicamente una y tiene que ver con “la teoría”. FNM 2.0, liderado por el inquieto y carismático Mike Patton, dará dos conciertos en Santiago: una gala en el Caupolicán y, al día siguiente, el 30 de octubre, un recital más masivo en el Estadio Bicentenario. Las entradas están agotadas y, por el estado anímico de la vigilia, esta segunda venida o The Second Coming ya ha sido considerada “trascendental” y, para algunos analistas, “clave”.
Por eso la vigilia, que terminó con la energética presencia del grupo-tributo Please No More (que es una cita “para iniciados” y que se hace cargo del “famoso” titular del diario La Estrella de Valparaíso). Según Andrés Alday, el inteligente y lúcido vocalista de la banda-de-covers, lo que él vio por TV le “voló la mente” y lo transformó en hombre. Alday tenía trece años cuando, junto a su familia, mirando televisión, vio a Faith No More aparecer en el horario prime enla Quinta y, argumenta, ni él ni el país volvieron a ser los mismos. “Fue más potente que mi primera eyaculación”, dice, “con la diferencia que no estaba esperando a FNM”. Patton escupió agua, le agarró el trasero a Vodanovic y se rió de todos: el pasado de un país sometido, kitsch y provinciano se juntó, por instantes, con un futuro más cosmopolita e irreverente que claramente nada tenía que ver con ese presente de 1991.
Eso es, básicamente, “la teoría” o, como dicen algunos, el mito. Para muchos fans, y analistas de la cultura pop local, esa noche en Viña algo sucedió y algo se quebró. Lo que se trizó fue el Festival “a lo Pinochet”, una semana de música empaquetada para “toda la familia”. Faith No More no es para toda la familia; y Mike Patton, ni su voz, ni su forma de ver el mundo es para las madres que, en ese momento, no querían tener hijos como Patton, el cual terminó alienando a la platea, dedicándole su tema más hardcore a Myriam Hernández y vistiéndose como un escolar en ácido. El público presente quedó asqueado y huyó; la prensa reaccionó con furia; la oposición insistía que “esto es el arte de la Concertación”, mientras que miles de jóvenes criados en dictadura veían que, por fin, algo nuevo “sucedía en democracia” (ese festival fue el primero de la transición).
Los organizadores rápidamente intentaron lavarse las manos y explicar que todo fue un error y que no tenían suficiente información acerca de este grupo de San Francisco que, por esos días, era portada de Spin. FNM pasó a ser Please No More y, en el mito, “el peor grupo que jamás haya tocado en Viña”. Todo fue un error, sí, o quizás, como dice la teoría, fue planeado. Sea lo que sea, muchos insisten en que la dictadura no terminó el 11 de marzo del 90 sino el 5 de febrero de 1991, cuando Patton apareció con peinado mohicano y tocó From Out of Nowhere. Literalmente.
Nada, dicen, fue lo mismo. Puede ser. Quién sabe. Es una teoría.
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10.17.09—MISSING: una investigación (el libro nuevo)
by Alberto on Oct.21, 2009, under escritores, mis libros
El cine es escape, al escribir se escapa, leyendo quizás también.
Esos han sido mis escapes, las formas como me he perdido: primero viendo, leyendo; luego escribiendo, filmando, creando. Tratando de controlar vía la invención el caos externo. Creando tengo poder, creando me siento seguro, creando soy mejor persona porque siento que puedo salirme por un rato de mi mente, un lugar, por lo demás, donde me siento en extremo cómodo. No he tenido que perderme porque he podido construirme mi propio planeta y poblarlo con mi gente, decorarlo con mi estética….
…Mi tío no era un artista, no era escritor y no me cabe duda que tenía que zafar.
Huir.
Escapar.
No quería ojos conocidos mirándolo u opinando.
Mi tío se perdió, pero se perdió de verdad.
Nada de arte, nada de metáforas.
Nada de transferencias vicarias.
missing—la primera entrevista
by Alberto on Oct.18, 2009, under escritores, mis libros, trivia
libro nuevo ya en la calle… Missing… entrevistas, radios, promoción, exposición, leer en vivo… aqui la primera entrevista de todas relacionada con Missing.

“Missing no es un ajuste de cuentas, sino un homenaje a mi familia”
En su nuevo libro narra la trastienda de lo que fue la búsqueda de su tío Carlos, un hombre que en 1986 se esfumó en EEUU.
por Roberto Careaga
“I’m looking for a missing person”, dijo al teléfono Alberto Fuguet. Era enero de 2003 y estaba en Orange County, California. Hablaba con un investigador privado encontrado al azar en las páginas amarillas. Buscaba a una persona perdida, su tío Carlos Fuguet. Se había esfumado en marzo de 1986. “No queremos verte nunca más”, le había dicho su padre. Y él aceptó. De un día para otro, dejó de comunicarse con su familia. No dejó huellas. Había sido chileno, luego estadounidense, militar en suelo norteamericano en la Guerra de Vietman, hippie, estafador, había estado preso, había sido un problema. Llevaba 16 años perdido cuando Fuguet se puso a buscarlo. La literatura no estaba en sus planes.
Missing no es sólo literatura. No es una novela. Una investigación, se lee en el subtítulo del libro. Probablemente, Missing sea el intento de Fuguet por entender por qué su tío un día se fue y nunca volvió. Por necesidad, también es el esbozo de la biografía de ese hombre; por decisión, el registro de la trastienda de esa búsqueda que el autor de Cortos inició en 2003; por reflejo, un viaje al reverso del sueño americano y, sin duda, el retrato más honesto y descarnado que ha hecho Fuguet de su familia. Odios y reconciliaciones incluidas. Nombres y episodios reales.
“Pero esto no es una traición, no es un ajuste de cuentas, esto es un homenaje a mi familia”, precisa Fuguet. “Antes, fui irresponsable porque tiré cosas sin aviso. Quizás dañé mucho a mi familia, ya no la puedo dañar más. Este libro no es sobre el daño. Aquí pido perdón por haber sido un pendejo”, explica.
SE BUSCA TIO
A inicios de los 70, cuando Fuguet era un niño que vivía en el suburbio norteamericano de Encino, en Los Angeles, EEUU, Carlos era su tío favorito. Llegaba periódicamente a su casa, en un Mustang, escuchando Jimi Hendrix y Led Zeppelin. Era hippie, olía a marihuana y tocaba el bongó. Años después, ese hombre, ya convertido en el perdido de la familia, se colaría insistentemente en su obra con otras identidades: en el cuento No hay nadie allá afuera, de Sobredosis; en el guión de la película Dos hermanos; en la novela Las películas de mi vida, y en la frustrada cinta Perdido.
Oficialmente, Missing partió en la revista peruana Etiqueta Negra: Se Busca tío era el título del artículo, aparecido en abril de 2003. El escritor por primera vez contaba la historia de Carlos Fuguet con nombre y apellido. El texto hizo que se juntaran varias piezas: “Era más que una crónica. Y era más que un libro”, anota en Missing: “Yo debía salir a buscar a Carlos. Salir a terreno y empezar a golpear puertas”.
La búsqueda empezó bien. Después de años de una conflictiva relación con su propio padre, Fuguet logró convertirlo en su cómplice, siguiendo los pasos de Carlos. “Sherlock”, como le llamaban ambos al detective, rápidamente descartó la muerte del tío y detectó un patrón: Carlos llevaba años moviéndose por Norteamérica.
EN EL CAMINO (continue reading…)
La Plaza Uruguay
by Alberto on Oct.18, 2009, under artículos, trivia

me pidieron q escribiera algo de la revista Almagro En Altura, donde colaboro y tengo una columna cada dos meses, acerca de un lugar de la ciudad que me gusta. Opté por la Plaza Uruguay, escondida entre Bilbao y Diego de Almagro. Aquí va.
Mapas Personales
por Alberto Fuguet
El otro día salí a andar de bicicleta de noche. Hace tiempo que no lo hacía porque no tenía bicicleta. O, mejor dicho, durante mucho tiempo no tuve porque durante una época sí que tuve y fue mi aliada y quizás algo más, mi contacto con la sanidad y conmigo mismo, y subía los domingos hasta la cumbre del San Cristóbal y recuerdo como me gustaba el frío que me congelaba el sudor de la polera cuando uno alcanzaba, de bajada, una velocidad que te liberaba y aterraba a la vez.
Lo que hice la otra noche, mientras soplaba un viento que anunciaba lluvia pero que nunca trajo agua, fue andar muy cerca por donde actualmente vivo pero usé como punto de partida otro departamento, otra época, otro estado de ánimo. Sigo viviendo en Providencia y no vivo muy lejos de donde vivía pero lo siento muy lejos. Andando en bicicleta, además, se llega más rápido a lugares de lo que se pensaba y llegué, sin pensarlo, a donde viví alguna vez (a una calle mínima llamada Los Nogales). Me acordé de cuando viví ahí, de lo que escribí ahí, de la gente con me juntaba, de todo aquellos que ya no están, de los estados de ánimo que sentí ahí (no todos buenos), y de cuánto de mí quedaba de aquel que vivió en Los Nogales. Me acordé que, durante un par de veranos, e inviernos y otoños y primaveras, mientras trataba de escribir dos novelas, caminé mucho (creo que ya no tenía bicicleta) por el barrio para pensar, o tratar de masticar la novela que estaba en la mente, o caminaba para “bajar” del frenesí esquizofrénico en que uno entra cuando está escribiendo mucho y todo te parece demasiado personal y como no es un cuento, ni es un artículo, a veces sientes que la novela te va a comer, que no hay otra cosa que la novela, que uno nunca saldrá de la novela y la novela es como un túnel, entonces sientes la necesidad de salir, de salir a tomar aire, a pensar, y, claro, porque así son las cosas, no terminas pensando en otra cosa que en la novela pero al menos estás en la calle, en calles con nombres de flores, caminando bajo la sombras que dan los árboles de noche, y terminas sentándote en escaños de plazas desconocidas que aparecen sin aviso para anotar ideas. (continue reading…)
mas info de Velodromo
by Alberto on Oct.01, 2009, under Cine, Cine Chileno, Digital, Directores, actores, artículos, cinepata.com, mis películas, trivia



El escritor y cineasta está terminando “Velódromo”, su segundo largometraje. Es protagonizado por Pablo Cerda y debutaría en 2010.
AMPARO HERNÁNDEZ
No se quedó de brazos cruzados. Alberto Fuguet sólo sabe que “se puede”. El año pasado, el autor de “Mala onda” y director de “Se arrienda”, tuvo que cancelar “Perdido”, que sería su segundo largometraje, por falta de financiamiento. Pero a mediados de 2010 viene su revancha: estrenará “Velódromo”, una película que define como “una comedia con toques de drama”.
El filme, que rodó este año en 20 días y que actualmente está editando, es protagonizado por Pablo Cerda. Él interpreta a Ariel Roth, “un diseñador gráfico en el Santiago del siglo XXI que anda buscando su lugar en el mundo”. Una frase que le gusta para definir su proyecto es “un viaje (en bicicleta) a través de una fauna urbana”. Junto a Cerda están Andrés Velasco, Francisca Lewin y Gloria Benavides. La popular “Cuatro dientes” asume un papel muy distinto a lo que se le ha visto en TV: ahora tiene un personaje serio de sicóloga laboral. “La escogí por dos motivos: es un clásico, una leyenda viviente, y siempre he creído que alguien que está ligado al escenario puede hacer cualquier rol, pero más que nada necesitaba a alguien para un rol pequeño pero clave, que no fuera famosa, que no la hubiéramos visto mil veces en teleseries, que no fuera una mujer operada mil veces, que pareciera una mamá, una tía. Y un día vi a Gloria en un aeropuerto de lejos y me costó darme cuenta que era ella. Es normal y, a la vez, a pesar de su superestrellato, si no está disfrazada y en un personaje, es casi una desconocida”, explica Fuguet.
Como el protagonista de la cinta cambia su círculo de amistades, Fuguet acudió a desconocidos para interpretarlos: “La película tiene un montón de nuevos rostros que están re buenos y que me tienen re contento”, cuenta. Entre ellos figuran Roberta Nicolini, Lucy Cominetti (”una revelación”, dice), José Pablo Gómez (”Dos horas”) y Lalo Prieto (”un súper talento teatral”), entre otros.
“Velódromo” es una película de “garage”: con los actores se llegó a un “acuerdo de palabra” y sigue “el modelo de las compañías de teatro”. La mayor parte de la cinta se filmó en Providencia y los traslados los hacían en metro o a pie para abaratar costos. Con esta cinta, Fuguet seguirá potenciando su “propio cine”: cinepata.com, un sitio que lanzó a fines de mayo donde se pueden ver películas gratuitamente y que ya tiene 10 mil inscritos.


