Cine
el síndrome del making of– resumen Sanfic 6
by Alberto on Aug.30, 2010, under Cine, Cine Chileno, Digital, Directores, Ke Pasa, artículos, trivia
despacho breve de un festival que cada vez mejora y trae mas sorpresas— falto espacio para tantas pelis pero bueno…


Después de ver un promedio de cuatro a cinco películas diarias de cine-arte latinoamericano en el último y mejoradísimo Sanfic 6, seguí el consejo de un amigo director y traté de desintoxicarme. Lo hice con Date Night, una comedia no tan disparatada ni mucho menos perfecta, fabricada por Hollywood con dos estrellas surgidas de la TV: Steve Carell y la grandiosa Tina Fey. No hubo, por cierto, nada remotamente parecido en el Sanfic a Date Night y no tiene por qué haberlo. Uno puede ver cintas como ésta (un matrimonio decide salir en una cita romántica sin niños y terminan en medio de una persecución) a cada rato, pero mientras la veía nunca pensé en salirme y, lo mejor, nunca pensé que el director estaba más preocupado de cómo dirigía que de seducir y entretener al espectador.
Y quizás ésa es la vara que mide el gran cine (y Date Night, ojo, no lo es) con el cine que trata de ser grande y que no lo es, aunque pueda ser novedoso, lento, raro o una suma de las tres cosas. No todas las cintas que no llegan a la cartelera son obras maestras, pero en un mundo perfecto uno tendría la posibilidad de poder verlas igual en salas grandes y con la butacas llenas de gente sudando adrenalina. Ésa es la gracia del Sanfic: crear un mundo que no es el mundo real. Por una semana, la cinta pequeña y alternativa lograr transformarse en Avatar.
En un festival como Sanfic todo puede pasar. Por cada joya, se ven tres bochornos que creen que arte es experimentar, tanto que se terminan copiando los clichés de otras cintas desarticuladas que han embaucado a jurados inseguros en ciudades del norte de Europa y -quizás el peor de los pecados- se cree que hay dos elementos que ya no son necesarios: el guión y la empatía. Bienvenidos a la era del docudrama o la ficción documental, donde los actores no son bienvenidos y donde Billy Wilder y Woody Allen y Eric Rohmer son considerados el enemigo.
Varias tendencias se pudieron detectar después de ver más de 25 filmes. Quizás las tendencias más fáciles de destacar fueron: el síndrome del making of (donde lo más fascinante de la cinta es la historia de cómo se realizó o concibió, algo que siempre le gusta a la prensa); y la oda rousseauniana o remakes de arte tipo “La laguna azul” (cintas sobre extraños que van a islas o sitios ajenos, como la sobrevalorada, escamada y últimamente tramposa Alamar o El calambre de un cineasta mexicano que no es ni será Terrence Malick). “Gummo”, “Tarnation” y “Los muertos”, esta última de Lisandro Alonso, no se exhibieron, pero cintas inspiradas en ella abundaron e incluso agotaron.
La mejor cinta que vi fue la que, además, terminó ganando aunque es una pena que tuviera que compartir el premio con la que más me sulfuró: “Alamar”, pero bueno, la cinta eco-mexicana desaparecerá y, poco a poco, Matthew Porterfield irá consolidándose. Putty Hill, una cinta americana tan alejada de Hollywood, que termina rescatando lo mejor que hizo Hollywood durante los años 70. Una cinta coral sobre un grupo de veinteañeros que parecen los zombis de un país devastado, donde la familia desapareció hace años y lo único que queda son las ruinas humeantes. Todos están ligados a Cory, un chico que quizás tuvo la buena idea de morir de una sobredosis y saltarse el mundo tal como lo conocemos. El llamado mundo del white trash acá es tratado con gloria, sensualidad y cariño. Matthew Porterfield conoce esa gente y además tiene la buena idea de entrevistarlos sin guión, pero no cae en el síndrome del making of porque si bien él mismo confiesa que su guión fue “delgado”, Porterfield entiende que el único mundo que conoce y domina, que le duele y del cual nunca va a escapar, es el barrio de Putty Hill, al norte de Baltimore. Su mundo es atroz, pero su mirada tiene estética y verdad: es verano, hace calor y el todo parece a punto a derrumbarse, pero no por eso la gente no puede tatuarse, bañarse en un río, pasar tardes en una piscina inflable o cantar karaoke durante una fiesta post funeral, en una secuencia tan inspirada y cargada que remite nada menos que al final de El francotirador de Cimino. Matthew Porterfield es un total marginal y, quizás por no contar con las caricias europeas con que cuentan muchos cineastas latinoamericanos, no tiene que rendirle cuentas a nadie, excepto a sus propios fantasmas.
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Los cortos nacionales siempre son un buen lugar donde conocer talentos nuevos, tanto detrás como delante de la cámara. En Bruselas, filmada en Nueva York con una cámara de foto fija digital Canon, Omar Zúñiga Hidalgo cree tanto en sus personajes y en el guión (los buenos silencios son parte de un guión) que, claramente, no obtuvo ni una mención especial. Pero no me cabe duda que ahí hay un cineasta que lee, que entiende, que conecta, que no tropieza con la moda y que sabe que menos es más.
Sanfic es el festival donde los chilenos pueden debutar o estrenar de la mejor manera, y buena parte de la delegación que casi se tomó el último Bafici estuvo presente, como la encantadora y creativa y extremadamente chilena 31 de abril, que sin duda conectó con el público, que la premió como su favorita. Víctor Cubillos sabe lo que hace y tiene pura buena fe y entusiasmo. Quizás demasiado porque la cinta apuesta mucho también a un final que, para mi gusto, no es tan importante como lo venden, puesto que la película perfectamente puede pararse sola, por sí misma. Otro filme donde el relato del making of casi se come al relato real, que funciona y emociona y está lleno de verdad, y que ojalá pueda estrenarse, verse y por cierto aplaudirse.
PABLO CERDA– MEJOR ACTOR SANFIC 6
by Alberto on Aug.24, 2010, under Apuntes, Cine, Cine Chileno, Digital, actores, cinepata.com, mis libros, trivia
Ariel estaría contento— felicitaciones, Pablo. Una película como Velódromo es en rigor la versión fílmica del personaje principal pues el personaje es la película: su visión, su mirada, su voz. Gran premio!

la ruta hacia el Velódromo: estreno triple 16 de sept 2010
by Alberto on Aug.20, 2010, under Cine, Cine Chileno, Digital, TV, actores, cinepata.com, mis películas, notas de prensa/críticas, trivia

FUGUET ESTRENA SU ULTIMO FILME EN CINES, CABLE e INTERNET
El escritor y director exhibió Velódromo en Sanfic, cinta que llega a salas el 16 de septiembre.
Este miércoles en la noche Alberto Fuguet presentó por primera vez en Chile su película Velódromo dentro del Sexto Festival Internacional de Cine de Santiago (Sanfic 6) y hacia el final de la función la respuesta del público fue cálida, comprometida y con una serie de preguntas que mantuvieron a su realizador por varios minutos en la sala. Velódromo es una de las nueve cintas chilenas en competencia en el encuentro y ya en abril de este año estuvo exhibiéndose en el Festival de Cine de Buenos Aires (Bafici).

El filme protagonizado por Pablo Cerda, Francisca Lewin y Lalo Prieto cuenta en 110 minutos los avatares de Ariel Roth, un diseñador en la medianía de los 30 años que al parecer sólo hace dos cosas bien en la vida: pedalear en su bicicleta por las calles de Santiago y descargar películas de internet. Quizás como un guiño al estilo de vida de su protagonista, siempre conectado a la red, Velódromo se estrenará comercialmente de una forma no tradicional, utilizando varias plataformas al mismo tiempo.
A diferencia de la exhibición normal de una cinta en salas (y donde permanece hasta que la taquilla la saca de cartelera), el segundo trabajo de Fuguet tendrá una exhibición de sólo dos semanas en la sala multimedial El ladrón de bicicletas, nuevo recinto ubicado en pleno Barrio Bellavista (Dardignac 0163) y que es de propiedad del periodista y figura de TVN Carlos Pinto.
El filme se dará en esa sala desde el 16 de septiembre, pero desde esa misma fecha también se podrá ver por la señal de cable VTR a través de su sistema de Video On Demand (películas compradas a gusto del consumidor) y por la misma vía en Bazuca.com
Esta modalidad de “estreno a tres pistas” como la llama Fuguet es única en el país, pero ya tiene antecedentes en Estados Unidos con Steven Soderbergh (quien estrenó sus filmes Bubble y The girlfriend experience en varias plataformas al mismo tiempo). En Europa, además, Jean-Luc Godard exhibió su última cinta Filme socialisme al mismo tiempo en Cannes 2010 y en internet de pago.
“El concepto de las ventanas (estrenar primero en el cine, luego en el DVD, después en el cable) está obsoleto. Desde que apareció el Iphone ya no tiene sentido. Por el contrario, yo suscribo la teoría de las habitaciones: es decir, cada quien ve la película donde más le acomode. Una familia quizás la ve en el cable, un universitario puede tener tiempo de ir al cine, un tipo con mucho trabajo solamente la puede ver en internet. Y no me importa que todo sea al mismo tiempo”, dice Fuguet, quien adelanta que a fin de año la película se podrá ver gratis en su propio portal web Cinepata.com
ABEL: padrísima
by Alberto on Aug.13, 2010, under Cine, actores, artículos, trivia
Sanfic está por llegar y el debut del Sanfic es una cinta que, sin verla, parece ser un “compromiso” pues es el debut de Diego Luna. Pues nada: Abel es quizás es mejor debut que recuerde de un Sanfic o, más allá de eso, una gran cinta mexicana, chilena o latinoamericana. Si además de eso agregamos el dato que, en efecto, es debut, pues órale! Ojo- tanto los afiches como los trailers hacen creer que la cinta es una comedia tosca de familias locas. No va por ahí. De tosca, además, no tiene nada. Quizás gracias a ese marketing tan bastardo, mas de 3.000.000 millones de mexicanos vierones esta cinta menor y delicada en el cine. De la Qué Pasa de hoy. 
PADRISIMO
por Alberto Fuguet
A pesar de lo clave que es el director de una película, muchas veces saber quién dirige a priori puede provocar prejuicios, enredos y una predisposición que no viene al caso. Éste es quizás el caso de “Abel”, el extraordinario, emotivo, jugado, y a la vez sencillo y empático debut del joven actor-estrella mexicano Diego Luna, que aún no ha superado su participación en esa obra maestra fundacional que es “Y tu mamá también”. El prejuicio establece que nada-tan-bueno podría salir de la mirada de Luna, quizás porque su carrera ha sido errática. Pero, analizando a Luna, hay que reconocer que si bien no ha alcanzado tanta gloria, sí se la ha jugado: desde su trabajo en castellano (”El búfalo de la noche”) hasta sus flirteos con Hollywood (extraviado en cintas de autores intensos). Su rol de productor también hacía temer lo peor: su insistencia en tratar de establecer a Gerardo Naranjo (”Drama/Mex”) como el Antonioni juvenil azteca, habla más de su lealtad y su capacidad para saber qué vende en Rotterdam y en Berlín, y sólo le minaba sus credenciales. Pero “Abel”, que es la cinta que abre el próximo Sanfic, sorprende el doble porque justamente viene de él o, mejor dicho, de un Diego Luna que nunca se había mostrado o insinuado así. La entrañable “Abel” es el tipo de cinta que François Truffaut y Louis Malle hubieran abrazado. Una cinta de arte que también puede ser popular sin dejar de ser personal, “Abel” es de esos filmes para niños que quizás cualquier niño pueda entender a cabalidad porque las cosas que ocurren son de esos eventos que los tocan de cerca. Mientras los niños se reirán, los mayores quedarán alterados y con el alma en trozos. Una cinta centrada en un niño es en el fondo acerca de una familia, y ésta lo es. Y Luna no sólo indaga en los posibles daños del abandono de la figura paterna sino también cuestiona, tangencialmente, la gran debacle mexicana: que los padres deban inmigrar para ayudar a las familias que se quedan atrás. La familia de Abel, un chico de 9 años lleno de rabia, silencios y alteraciones, es una de ellas. Abel está trastocado, mal. Viene saliendo de un psiquiátrico y, al ver que nada funciona, decide tomar el rol paternal. Lo que pudo ser una cinta manipuladora termina alzándose por el humor y las aventuras autodestructivas que toma Abel. Ojalá más actores de su talla debutaran tan bien. Ojalá muchos jóvenes que debutan, pudieran filmar una cinta tan liviana y a la vez tan profunda y estremecedora. 
pedaleando rumbo al SANFIC
by Alberto on Aug.10, 2010, under Cine, Cine Chileno, Digital, cinepata.com, mis películas, trivia

OK– esta llegando la hora…
VELODROMO se da por primera vez, de forma oficial, en SANTIAGO de CHILE en la competencia nacional del SANFIC 6
ESTAS SON LAS FECHAS DE LAS UNICAS DOS FUNCIONES:
Velódromo
Chile, 2010
Director: Alberto Fuguet
Este film es una comedia existencial sobre Ariel Roth, un diseñador gráfico a punto de cumplir los 35 años y que no se preocupa demasiado por su futuro.
Miércoles 18, 21:00 hrs. CineHoyts La Reina, Sala 14.
Jueves 19, 18:10 hrs. CineHoyts La Reina, Sala 14.
VELODROMO se exhibirá “de forma regular” en septiembre–ojo
La SINOPSIS de VELODROMO –es oficial!
by Alberto on Jul.28, 2010, under Cine, Cine Chileno, Digital, actores, cinepata.com, mis películas, trivia
Leave a Comment more...primer corte de MUSICA CAMPESINA–done
by Alberto on Jul.11, 2010, under Apuntes, Cine, Cine Chileno, Digital, actores, cinepata.com, mis películas, trivia
después de varios años de no filmar nada por estar entrampado en el cine “siglo 20″, y y a cinco años de Se arrienda, ya puedo decir con algo de satisfacción que tengo dos pelis en un año, más el corto del 2009: MUSICA CAMPESINA, rodada 100% en USA. Estreno posible: un festival primer semestre 2011, post Velódromo.

Pablo Cerda como Alejandro Tazo, en el Drake Motel, Nashville, Tennessee
filmar = pedalear
by Alberto on Jul.07, 2010, under Cine, Cine Chileno, Directores, cinepata.com, mis libros, mis películas, notas de prensa/críticas

Algunos dicen que filmar es como escribir. Nunca mejor dicho al hablar de Velódromo, el segundo largometraje de Alberto Fuguet. La película se estrena en agosto próximo, pero su director la ha mostrado en universidades del mismo modo en que la hizo: con total libertad.
Por Christian Ramírez —en REVISTA CAPITAL
“Piensen que es una historia donde el tipo no gana. A lo mejor sale segundo, pero sí que disfruta el viaje”. Alberto Fuguet está en el escenario de la sala Finis Terrae, hablando de Velódromo, su segundo largometraje, que acaba de ser proyectado a sala llena, semanas antes de su aparición oficial en el Festival Sanfic (en agosto) y un par de meses antes de su llegada a cine (en septiembre).
No es una función de avant premiére; tampoco, un pase privado. En su mayoría se trata de universitarios. “El público ideal”, comenta a la pasada el director, quien no exhibe señal alguna de nervios previos a un estreno, porque en rigor no es tal. Es como si la película ya hubiera cumplido su misión con el hecho de haber sido rodada, montada y post producida.
Velódromo existe en un lugar en el que hace un par de años no había nada. Nació a toda velocidad, rodada en 15 días discontinuos, usualmente en fines de semana, con mínimo equipo y en propias casas y lugares favoritos de los involucrados, con una libertad, soltura y sentido de la alegría que ya se hubiera querido el propio cineasta en los días en que trataba de rodar la abortada Perdido, una película que al final no fue y que no proyecta ningún fantasma sobre el nuevo producto. De hecho, si este se parece a algo, es a un cuento, a una novela corta puesta en imágenes. Como si hacer películas de pronto se acercase cada vez más al proceso de escribir.
“Imagina que hace sólo cinco años figuraba filmando a Luciano –el ministro– Cruz Coke en 35 milímetros y con casi cuarenta personas mirando detrás de la cámara. Aquí seguimos a los actores apenas con una cámara digital. La nueva tecnología audiovisual te permite tener a un equipo muy chico, a no depender de dinero y a sentir que el set es un lugar donde se va a crear y no a cumplir o a ejecutar. Desde que dirigí hace un par de años el corto 2 horas siento que no hay gran diferencia entre escribir y filmar. En ambos medios uno puede llevar al extremo la primera persona”, explica Fuguet.
De hecho, es en primera persona que Ariel Roth (el actor Pablo Cerda) va narrando la historia de su crisis, de su caída. Un trayecto que a sus 35 años lo ha mantenido en una suerte de adolescencia en suspensión, de existencia automática en la que va perdiendo novia y amigos (pero también los gana), en la que debe negociar con distintos niveles de soledad y hastío, por no hablar del paso del tiempo y el temor a que todo en su vida se estanque. A que siga exactamente igual.
Roth –cinéfilo casi por intoxicación, ciclista por pasión– va sorteando los obstáculos con sorprendente energía y sentido del humor, transformando a Velódromo en una de las escasas comedias chilenas que sí funcionan y consiguen transmitir a la audiencia la vitalidad de un protagonista que, aunque parece vivir aprietos similares a los que Cruz Coke tenía en Se arrienda, no exhibe rastro alguno de esa tensión, claustrofobia y frustración.
En realidad, una comparación más exacta podría hacerse con Missing, el último libro de Fuguet. ¿Se puede concebir un programa doble de película y libro? En alguna forma, uno siente que las dos obras encajan: en ambas, el protagonista se lanza a un proceso de radical revisión. En ambas, ese trayecto comenzó mucho antes del comienzo de la narración (y con seguridad seguirá después de su final). En ambas, lo que se libera abre, antes que cierra caminos. ¿Y qué piensa el autor?
“No sé. No tengo tanta distancia para ver dónde todo encaja. Supongo que sí, pero la verdad es que las veo como energías opuestas. Quería hacer un film que me sacara del estado que necesité para escribir Missing. Si tándem significa incluir a tu opuesto, entonces sí. No las veo como un combo, no. Velódromo es una comedia, quizás existencial, quizás una comedia melancólica, pero se hizo desde la república de la energía, de la alegría y de la fisicalidad. Missing creo que viene de otras partes y ocupa otras energías. Creo que si mi tío Carlos hubiera tenido una bicicleta todo hubiera sido distinto. Perdido, la cinta que nunca se filmó, sí era un tándem con Missing, iba a ser algo así como el hermano gemelo de ese libro. Este es su opuesto. Creo”. (continue reading…)
Velódromo en El amante (x dos)
by Alberto on May.23, 2010, under Cine, Cine Chileno, Directores, cinepata.com, mis películas, notas de prensa/críticas

Me llegó el último El amante, la revista de cine argentina, y al hojearla, capté que venía un especial del reciente BAFICI y, para más sorpresa, venía una reseña a VELODROMO. Luego capté que venían dos. Y las dos… bueno, el tipo de crítica con la que uno sueña, no sólo por lo positivo, porque uno capta que al otro lado de las reseñas-crónicas-cuentos hay que gente que conectó con el personaje.
las críticas, la uno y la dos, están el blog de la peli:
http://velodromo-unacintagarage.blogspot.com
página web-garage de VELODROMO más IMDB
by Alberto on May.16, 2010, under Cine, Cine Chileno, Digital, Directores, actores, cinepata.com, mis películas, trivia

OK– par de cosas…. a partir de ahora, basicamente, toda la info de VELÓDROMO se trasladará a su página web garage… no es la página más design o cool o complicada pero nos pareció indigno que la página web costara más que la película. La cinta tuvo su sneak-peak/avant-premiere/prueba en el Norteamericano el pasado miércoles y bien…seguirá apareciendo por la ciudad por ahí y por allá…hasta debutar de verdad en el SANFIC y quizás en otros países antes de agosto…
Estreno “comercial”: SEPT 2010 SCL
esta es la página donde habrá noticias, datos, trivia, material para la prensa, el trailer (ahora en junio), críticas, etc, etc:
http://velodromo-unacintagarage.blogspot.com/
Ah!— ya existimos para el mundo de manera oficial gracias a la biblia:
aqui está Velódromo en www.imdb.com
